Perdiendo amigos: Lo que NO tenés que hacer cuando jugás.

… a menos que quieras que no te inviten de nuevo.

Dicen que sentarse a jugar con otras personas nos hace mejores ya que nos ejercitamos en la paciencia, el respeto, el manejo de la frustración y otras cosas. Lo cierto es que hay gente que no se ‘ejercita’ demasiado, al contrario, hace que los demás hagan ejercicio por él o ella.

Esta lista es bastante obvia, casi demasiado obvia. Sin embargo, cada uno de estos puntos me hace recordar a alguna persona o algún momento vivido en una mesa de juego…  y ahora que lo pienso, no sé si lo escribo por catarsis, o para ver si alguno lo lee y decide corregir una mala costumbre. Quizás lo pueden compartir ‘casualmente’ con un amigo que necesita leerlo.

Lo cierto es que si caés en las cosas aquí mencionadas frecuentemente, no te extrañes que, tarde o temprano, ya nadie te invite a jugar.

No hagas trampa

Es simple, nadie quiere jugar con tramposos. No importa la razón. Si te diste cuenta tarde de algo y se te pasó el turno, puedes preguntar si te dejan cambiarlo. Pero si te pescan cambiando cosas de lugar, modificando dados o inventando reglas solo para tu beneficio, estás al horno.
Confianza y respeto son dos pilares fundamentales en cualquier grupo que pretenda hacer algo juntos, ya sea trabajo o juego. Quizás nadie se anime a decírtelo en la cara, pero de seguro no van a jugar más con vos.

Bart lo sabe bien…

Se buen perdedor

Muy relacionado con el anterior. Es cierto que ganar da satisfacción y nadie quiere perder, pero si te pone mal y te enoja, es porque ya estás metiendo cosas personales en el juego.
Disfrutá del viaje. Si jugaste mal, o te equivocaste, o el azar te hizo una jugarreta, pues la próxima vez lo harás mejor. No sos mala persona por perder un juego. Tomalo como un desafío. Y no, la culpa no es de los otros. Nadie tiene porqué dejarte ganar.

Todos conocemos a alguien así.

Cuida el juego

Los juegos en general son caros y no son fácilmente reemplazables. No maltrates o descuides los componentes. Si una pieza se pierde o una carta queda marcada, quizás ya ni siquiera se pueda jugar ese juego. Ni hablar si se vuelca una gaseosa sobre los componentes.

Comida y bebidas fuera de la mesa, las manos limpias y un poco de cuidado no le hacen daño a nadie, y evitan muchos problemas. Respeta al dueño del juego que lo ha comprado y lo está compartiendo para pasar un buen momento.

Cuando se termine, ayudá a guardarlo. Cada cosa en su lugar, bolsita o mazo. A veces hay muchos componentes, pero si al terminar lo ordenamos entre todos, se acomoda en un par de minutos.

Bebidas, comida y celular en la mesa… no, no, noooo.

Pon atención

Cualquiera puede necesitar que le expliquen algo un par de veces, y tres también. Podemos estar cansados, o con la cabeza en otro lado. Pero si cuando alguien está explicando las reglas, estás respondiendo mensajitos en el celular y después te salís con que ‘esta regla no me la dijeron’, eso no va. Una cosa es no comprender bien algo, y otra es no prestar atención y después no hacerse cargo.

Gary no tuvo problemas en esperar más de una hora mientras Jack pensaba su movida, pero cuando Jack dijo “Oh, ¿me tocaba a mí?” …

Deja jugar a los demás

Hay juegos que se prestan para que un jugador les diga a los demás que hacer (los cooperativos principalmente). Pero si le estás diciendo a los demás, o a alguien en particular, todo el tiempo como deben hacer sus jugadas, le estás quitando gran parte de la diversión. Aún si se equivocan y pierden. Una cosa es dar un consejo oportuno como para que alguien se ‘avive’ de como va el juego, y otra es jugar solo mientras los otros en la mesa obedecen tus órdenes.

Jugador alfa tratando que todos hagan lo que el quiere.

Juega rápido

Finalmente, el mal que afecta a algunas personas, y en cierta medida, ciertos juegos. El análisis-parálisis. Cuando es tu turno y te quedas pensando y pensando esa súper jugada óptima mientras los demás se miran las caras, es algo que arruina la experiencia de cualquier juego. Si no estás seguro de qué hacer, pues juegas cualquier cosa, y si luego ves que te equivocaste, lo dicho antes, en otra partida lo harás mejor.

Dicen que cuando Rodin hizo la estatua del El Pensador, se la dedicó a un amigo con análisis parálisis.

Lee las reglas – Mira un Vídeo

Nadie pretende que sepas jugar un juego antes de sentarte a la mesa. Lo ideal sería leer las reglas, pero no siempre están a mano si no sos el dueño del juego, eso se entiende.
Sin embargo, si sabes de antemano, con tiempo, que se va a jugar un juego que no conocés, pues aunque sea mírate un video en YouTube, que los hay de todos los juegos. Mas aún si el juego sale a mesa porque vos lo pediste. ¡Ponele onda!

Robb Stark no se miró el tutorial en YouTube

Para terminar, les dejo una imagen que armó un amigo para poner en el lugar público donde solemos reunirnos.
La pueden imprimir y poner en la mesa si hace falta.

Y si quieren añadir más consejos en los comentarios, ¡bienvenidos!

Mario

Mario es un viejo jugón (o viejo y jugón?), que no se va a resistir jamás una invitación a jugar en cualquier mesa. Con exepción, quizás, del Camel Up.

3 comentarios en “Perdiendo amigos: Lo que NO tenés que hacer cuando jugás.

  • 14/May/2019 at 17:43
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    Un grande Marito.

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  • 15/May/2019 at 08:15
    Permalink

    Excelente.
    Agregaría que si sos invitado no caerte con alguien más sin pedir permiso y mucho menos con chicos…
    Mario, un hermano lúdico!

    Reply
    • 15/May/2019 at 09:41
      Permalink

      Jajajaja, esa nunca me pasó, pero si, definitivamente de acuerdo. Un abrazo Gabi!

      Reply

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